Por esa misma falta de tiempo, hoy os traemos una receta muy sencilla y, como todo lo que lleva hojaldre, muy resultona. Unas espirales saladas que son el aperitivo perfecto cuando tenéis invitados, porque se hacen en un periquete y sin poner la cocina hecha un cristo. Se pueden comer calientes o frías. Vamos, que son todo ventajas. Esperamos que os gusten.
Ingredientes para 20-22 espirales:
Una plancha de hojaldre
3 cucharadas de mostaza de Dijon
2 tomates secos
8 aceitunas rellenas de anchoa
1 cucharada de tomillo en polvo
1 cucharadita de semillas de sésamo
Elaboración:
Precalentamos el horno a 180ºC.
Sobre la plancha de hojaldre extendemos la mostaza de Dijon, dejando un espacio vacío del tamaño de un dedo en el lado que está más alejado de nosotros (esto es para que cuando enrollemos el hojaldre, no se salga el relleno y la liemos).
Picamos los tomates secos y las aceitunas en trocitos muy pequeños y los echamos encima de la mostaza.
Espolvoreamos por encima el tomillo en polvo, procurando que quede bien repartido.
Ahora, comenzando desde el lado del hojaldre más próximo a nosotros, lo enrollamos. Una vez obtenido el rollo, lo cortamos en discos de medio centímetro de grosor más o menos.
Forramos una bandeja con papel de horno y sobre ella colocamos nuestras espirales dejando un espacio mínimo de unos dos dedos entre ellas.
Espolvoreamos semillas de sésamo sobre las espirales y, finalmente, las metemos al horno y dejamos que se hagan durante 20 o 25 minutos.
Como hemos dicho, se pueden comer recién salidas del horno o frías, que también están muy ricas.















CHEF CARLA M. JONES